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UCRANIAGATE: EMBAJADOR ANTE LA UE IMPLICÓ A TRUMP, PENCE Y POMPEO

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“Todos sabían lo que estábamos haciendo en Ucrania”. El embajador Sondland aseguró que la misión era conseguir que Ucrania acusara a Biden a cambio de apoyo militar y una visita a Washington. Implicó al Departamento de Estado, al Consejo de Seguridad, y a la Casa Blanca.

El miércoles, ante la Asamblea de Representantes, tocó el turno de comparecer sobre el caso Ucrania al embajador de Donald Trump ante la Unión Europea, y lo que los republicanos esperaban que fuera una sesión favorecedora para la defensa del presidente se convirtió en el testimonio más perjudicial hasta el momento. El principal argumento de los republicanos y la Casa Blanca es que no hubo “quid pro quo” en la relación Trump-Zelensky. Es decir, que el presidente no condicionó la liberación de ayuda militar a cambio de que el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky investigara a su oponente Joe Biden. Hoy Sondland declaró justo lo contrario.

“Las solicitudes del señor Giuliani [abogado personal de Trump] fueron un quid pro quo por organizar una visita a la Casa Blanca para el presidente Zelensky”, declaró el embajador Sondland. “El señor Giuliani demandó que Ucrania hiciera una declaración pública anunciando las investigaciones de la elección de 2016/el servidor del Partido Demócrata y Burisma. El señor Giuliani expresó los deseos del presidente de los Estados Unidos, y nosotros sabíamos que estas investigaciones eran importantes para el presidente”.

La versión de los demócratas es que para Trump estas investigaciones eran importantes porque impactarían de manera directa las posibilidades de Joe Biden -a quien tenían la intención de dibujar como un jugador corrupto cuando era vicepresidente de EU- rumbo a la elección presidencial de 2020.

Sondland además proporcionó correos electrónicos y mensajes oficiales del Departamento de Estado que “proveen soporte contemporáneo a mi punto de vista. Estos correos muestran que los líderes del Departamento de Estado, del Consejo de Seguridad y de la Casa Blanca estuvieron todos informados sobre los esfuerzos en Ucrania desde el 23 de mayo de 2019 hasta que el apoyo en seguridad [para Ucrania] fue liberado el 11 de septiembre”.

El republicano Devin Nunes acusó a los demócratas de querer defraudar al presidente. “¿Qué han entregado?”, cuestionó. “La versión impeachment de un monte de tres cartas, el conocido fraude de cartas en el que una víctima -en este caso el presidente Trump y el pueblo estadounidense- no tiene oportunidad alguna de ganar”, acusó el legislador.

Encima, Sondland implicó no sólo a Trump y a Giuliani, sino al vicepresidente Mike Pence, al canciller Mike Pompeo, y al Jefe de Gabinete Mick Mulvaney, quienes también habrían estado enterados de la situación. El caso de Pence es particularmente preocupante. Hasta ahora, el vicepresidente de EU había salido limpio de los escándalos múltiples de la administración Trump. Su nombre nunca salió durante las investigaciones del Rusiagate.

Zelensky mencionó el tema del apoyo militar durante una conversación con el vicepresidente de EU. Sondland le dijo a uno de los asesores del presidente de Ucrania que el apoyo de EU “no va a ocurrir hasta que Ucrania tome alguna acción con la declaración pública que hemos discutido desde hace semanas”, y que el apoyo estaba ligado “al asunto de las investigaciones” contra Biden. “Todos estaban en el tema”, dijo Sondland. “No era un secreto”.

Mike Pompeo habría sido informado de las negociaciones con Zelensky para conseguir que se investigara a Biden. Sondland aseguró que mantuvieron al tanto al Departamento de Estado, “eso incluyó comunicaciones con el secretario de Estado Pompeo, su asesor Ulrich Brechbuel, y la secretaria ejecutiva Lisa Kenna. Ellos sabían lo que estábamos haciendo y por qué”.

La situación con Sondland es que, a diferencia de los otros funcionarios que han testificado en contra del presidente, él no puede ser caracterizado como un funcionario “anti-Trump” o como miembro de la cábala del Departamento de Estado. De hecho, fue uno de los grandes donadores de Trump en 2016.

Hasta marzo de 2018, cuando fue nombrado embajador, Gordon Sondland no era más que un exitoso empresario, dueño de una discreta cadena de hoteles de nombre Provenance, y mantenía un perfil bajo. Hijo de dos refugiados alemanes que huyeron del régimen Nazi, Sondland hizo su fortuna en los años 80 con la compra de viejos edificios que convirtió en hoteles boutique de lujo. A sus 61 años y quizás en la búsqueda de un nuevo desafío profesional, Sondland cabildeó para que el Trump le concediera una embajada en Europa. Con este objetivo hizo un donativo de un millón de dólares al comité para la inauguración del presidente. Un par de años después el flamante embajador se encuentra al centro del escándalo que podría acabar con la presidencia de Trump.

Trump, mientras tanto, argumentó que Sondland también había hecho referencia a una conversación que tuvo con el presidente en la que éste le dijo que no quería que hubiera un intercambio de favores con Zelensky.

“¡La cacería de brujas del impeachment está TERMINADA!”, dijo el presidente en Twitter. “El embajador Sondland le pregunta al presidente de EU (yo): “¿Qué quieres de Ucrania?”. Trump citó la respuesta que le dio a Sondland: “¡NO QUIERO NADA! ¡NO QUIERO QUID PRO QUO! DILE AL PRESIDENTE ZELENSKY QUE HAGA LO CORRECTO!”.

El problema es que dicha conversación presuntamente tuvo lugar después de que el denunciante anónimo presentara su denuncia contra el presidente y ésta llegara a manos del Congreso. Es decir, para cuando Trump dijo que no quería “quid pro quo” y que no quería que Zelensky hiciera nada, ya sabía que el tema de Ucrania podría ser problemático y que podría iniciarse una investigación en su contra.

La segunda testigo del día fue Laura Cooper, asesora de alto nivel de la Secretaría de Defensa, quien aseguró que Ucrania habría tenido conocimiento de que Trump iba a congelar el apoyo militar -con valor de 400 millones de dólares y que ya había sido aprobado por el Congreso- desde julio 25, el día de la ya célebre conversación en la que Trump le pidió a Zelensky que investigara a Biden y que fue el detonador del impeachment.

Junto a ella apareció David Hale, miembro del staff del vicepresidente Pence. Hale dijo que no tenía conocimiento de que Trump tuviera una motivación “nefaria” para retener los fondos.