PAGLIOTTO ASPIRA A UNA DIPUTACIÓN PROVINCIAL CON LACOSTE GOBERNADOR

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“Aspiro a ocupar una banca en la Cámara de Diputados, a la que hay que devolverle la honorabilidad que perdió. Esta vez no espero ni cedo más lugares a nadie.

Soy conocido en toda la provincia, he dado las luchas más duras sin fueros de ningún tipo, debiendo enfrentar querellas, difamaciones de todo calibre y hasta que me revienten el estudio, luego de radicar una denuncia penal contra el ex gobernador Sergio Urrribarri”, se presentó el abogado paranaense Rubén Pagliotto, en declaraciones enviadas a la prensa en las que anticipa su determinación de integrar las listas en el espacio del radicalismo que lleva al diputado nacional Jorge Lacoste como candidato a gobernador.

Conocido por su rol de denunciante en diversas causas por presuntos hechos de corrupción contra funcionarios del gobierno anterior y también por ser abogado defensor de Varisco en la causa federal que enfrenta por supuestos vínculos entre el narcotráfico y el municipio, Pagliotto señaló: “Ahora es más fácil porque parte del camino está hecho: todos denuncian, la justicia investiga y al discursito oportunista contra la corrupción lo incorporaron propios y extraños a sus libretos de campaña”.

Luego, comparó: “Me toco dar la batalla en soledad, casi sin acompañamiento de nadie, salvo honrosísimas excepciones. Entonces y a esta altura no espero más. A mis 58 años, tengo mucho para hacer y dar”, acotó.

Tras definirse como “genéticamente radical” y de recordar que se fue del partido por “diferencias muy grandes con su conducción”, se reconoció como “un alfonsinista convencido” y un admirador de Illia “como ejemplo mayor de ética y sobriedad republicanas”.

“Quiero ser parte de los que plantamos como mojón en el territorio de la política a la ética de las convicciones y de la responsabilidad, como punto de inflexión de un nuevo tiempo. Basta de chantas, mediocres, calienta bancas, acomodaticios, cobardes, oportunistas y verseros de baja estofa”, postuló Pagliotto, quien reconoció que de momento no cuenta con el respaldo de la alianza Cambiemos. “No sé si recogeré apoyos de las máximas autoridades de Cambiemos. Nunca me tocó jugar con el aparato, sino siempre contra el aparato y la prepotencia de la billetera. Ahora veremos quiénes de los que me palmearon la espalda ante cada denuncia me acompañan. Si me toca perder, otra vez será. Al menos lo intenté con pasión y convicciones. Y si me toca ganar, mejor. No se me va la vida ni significará en absoluto un privilegio, sino un lugar de lucha con mayores responsabilidades que el resto de mis conciudadanos”, confió.

No obstante, Pagliotto se posicionó “con los más y con los menos” dentro de Cambiemos. “Tengo muchas críticas para hacer, pero dentro de Cambiemos. He experimentado que en Cambiemos puedo ser crítico y que nadie por eso me pediría que me fuese. Cambiemos es una nueva experiencia en la que coexisten facciones políticas con distintas historias, visiones y culturas distintas. El desafío a vencer: poder convivir y, a pesar de las diferencias, poder lograr el paso de una simple alianza electoral a una coalición de gobierno, que todavía no somos. Debemos lograr construir una cultura de la convivencia y coexistencia, para poder llegar a un equilibrio que neutralice las hegemonías. Debemos consolidar una visión holística, donde el todo sea más importante que las partes. Lo esencial es que nos fijemos un par de ideas fuerza que sean el eje central de nuestro gobierno: políticas de Estado, una visión ética y república innegociable, políticas inclusivas, integrarnos con dignidad e independencia (soberamente) en un mundo globalizado, internalizar prácticas políticas imbuidas de sensibilidad y profundo humanismo, respeto irrestricto por los derechos huamnos de primera, segunda y tercera generación; volver a recrear la cultura del esfuerzo y la meritocracia y hacer que cada unos de nuestros funcionarios no se sienta un privilegiado sino un conciudadano con más y mayores responsabilidades que nuestros compatriotas. En fin, hacer de las libertades públicas y de la participación popular, una herramienta de práctica política cotidiana. Creo en el hombre y en su voluntad creadora. Ahí está el centro de toda acción humana transformadora y con horizonte de destino. Por eso creo que hoy más que nunca se resignifican las palabras de Moisés Lebensohn: ‘Doctrina para que nos entiendan y conducta para que nos crean’”, citó.

El letrado también pidió “romper el modelo hegemónico provincial de Concordia” y señaló: “Ese modelo está por encima del PJ. Es un modelo que, si bien ha nacido en el PJ, hoy lo trasciende. Busti- Urribarri y Bordet. Paraná, que explica alrededor del 40 por ciento de los electores, debe volver a ocupar un rol protagónico, no hegemónico como Concordia, pero sí importante. Sin dudas, el gran elector, le pese a quien le pese, es Sergio Varisco. La clave del éxito electoral está en la cuidad de Paraná y es la figura de Sergio la que hace la diferencia. Eso, a pesar de las miles de infamias y mentiras propaladas por propios y extraños”, advirtió.

Más adelante, el abogado planteó “un modelo hegemónico que, sin perjuicio de quien ocupara el sillón de Urquiza, fue inalterable, sólo con pequeñas diferencias de estilo. Hay que inaugurar una nueva forma de gestión de lo público, con apego irrestricto a la ética republicana, pero en serio y auténticamente y no como un cliché de ocasión y oportunista. Hay que reforzar, modernizar y dotar de la mayor cantidad de recursos a los organismos de control interno y externo. Hay que propiciar su absoluta independencia de los gobiernos de turno y de los poderes fácticos. Hay que inaugurar una nueva matriz en lo relativo a la obra pública y a todo vínculo entre el Estado y el sector privado. Hay que terminar definitivamente con los privilegios, la falta de transparencia y los actos de corrupción. Habrá que generar controladurías que estén integradas no sólo por funcionarios públicos, sino por organizaciones de la sociedad civil, cuestión de que los controles sean cada vez más estrictos a través de normas de integridad, reforzando el aspecto preventivo a fin de garantizar tolerancia cero con conductas corruptas de funcionarios y actores del sector privado”, enumeró, antes de instar “a que la gente se involucre y no miré cómo nos gobiernan desde la TV”.

“La política, para muchos, los más, ha dejado de ser una actividad vocacional y de servicio y se ha convertido en una empresa privada, sin sentido social profundo y transformador. Es una salida laboral segura, muy bien remunerada, colonizada por mediocres, timoratos y bandidos. Los ámbitos legislativos se han retrogradado, convirtiéndose en aguantadero de corruptos peculadores y su calidad intelectual está cada día mas pauperizada y la institucional casi en el subsuelo de la degradación. No existen debates importantes y ha dejado de ser fragua de las mejores ideas y de los entusiastas y apasionados debates”, cuestionó luego.

Por ultimo, Pagliotto postuló: “Debemos lograr recrear en la Legislatura un ámbito o espacio de creatividad y transformación a través de la sanción de leyes, sobre todo, con sentido anticipatorio. Una suerte de legislación que cumpla el rol de alertas tempranas, donde se puedan regular situaciones por venir. Vivimos sacando leyes que llegan tarde. Nadie prevé nada. Hay que legislar con sentido estratégico, priorizando el largo plazo, y que acompañen a políticas públicas que trasciendan los mandatos de cuatro años. Hay que devolverle el prestigio a la Legislatura que alguna vez tuvo y que se fue perdiendo a medida que pasaron los años y las cámaras, las dos, fueron literalmente colonizadas por políticos inescrupulosos que llegaron, incluso, a convertirla en un aguantadero de bandidos, en un nicho de privilegios y en algún momento hasta en una mesa de dinero”.

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