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Published on julio 30th, 2018 | by concordia7

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LUIS “CHANGUI” CACERES: UN “PELADO” SIN PELOS EN LA LENGUA

Changui, como todos lo conocen en la militancia radical, y en su paso por Concordia, dejó en claro la vigencia de aquella frase: “QUE SE ROMPA PERO QUE NO SE DOBLE”. (J.M.H.)

Su andar cansino pero firme, denota dos cosas en su imagen, no hay fuerza humana que lo pare cuando de defender los principios del centenario partido se trata, y que el viento es viejo, pero igual sigue soplando.

Changui Cáceres ingresaba al enésimo comité radical en su larga militancia, como quien entra a su hogar, riendo, abrazando, saludando a todos y cada uno de los 50 militantes que se acercaron en un domingo de mañana y lluvioso, para saber, como desde el comienzo de nuestra historia, de que se trata.

El tipo reconoce y celebra recordar caras y actitudes de acompañamientos después de 30, 40 años de conocerlas; reconoce a quienes estuvieron en aquella Setubal del 68, reconoce a profesionales de aquella franja morada gloriosa de los 80, con todos tiene eso que se llama piel, esa piel que se distingue por boina blanca y lista 3, se sienta, vuelve a mirar a todos, a la cara, a los ojos, como diciendo con sus ojos, acá estoy, como hace 40 años, como siempre, listo para escuchar, listo para ser escuchado, algo que la base radical extraña desde hace ya demasiado tiempo.

Repasa historias, medidas y posicionamientos de gobiernos radicales, de las buenas y de las otras, detalla alianzas, agachadas, define que es un acuerdo programático, un frente, y cuán lejos de eso está una mera alianza electoral, esa que termina cuando se terminan de contar los votos, como muy claro dijo: “CAMBIEMOS fue una alianza electoral, tajante fue Macri cuando aún se contaban votos, ahora gobierna el PRO, la cuestión de alianza electoral se terminó, eran las 23,55 hs de la noche en que el ganaba”.

Luego de repasar medidas del gobierno PRO y el acompañamiento de dirigentes radicales, sin apoyo partidario, lanza una frase definitoria:

“LOS RADICALES ESTAMOS EN UNA ENCERRONA, SI AL PRO LE VA BIEN, DESAPARECEMOS, SI AL PRO LE VA MAL, TAMBIÉN DESAPARECEMOS!!!, CUANDO LES VA MAL ES CULPA DE “CAMBIEMOS”, CUANDO LES VA BIEN ES GRACIAS AL PRO”, “Y TODO ESO HACIENDONOS CARGO DE MEDIDAS CONTRA NUESTROS PRINCIPIOS Y SIN PARTICIPAR EN NADA!!!. “YA NO SÉ SI LOS RADICALES QUE AVALAN ESTAS MEDIDAS, ES POR MUY BURROS O POR OTRAS “COSAS”, PERO LAS DOS POSIBILIDADES SON MUY GRAVES”!!!.

Estas últimas palabras suenan casi como un trueno, después el aplauso, después hasta varias lágrimas de algunos que ven mentalmente imágenes que creían olvidadas, perdidas, enterradas. Esas mismas lágrimas que desnudan impotencia cuando un partido como la UCR, deja a la deriva a sus seguidores, para privilegiar algún que otro nombre que cayó en gracia y subió en encuestas encargadas al efecto.

Changui sabe de qué se trata, sabe que hay que volver al principio para recuperar la historia, sabe que solo puede ofrecer claridad de análisis, coherencia, y trabajo inclaudicable, no es poco, para un radical de ley, es casi todo lo que necesita para volver a empezar a reconstruir esa vieja casa que se filtra por todos lados y pide ser reconstruida en forma urgente, pero en base a todo aquello que la hizo grande, poderosa y protagonista de la historia en los últimos 100 años.

Y ahí justo está el tipo, planteando la necesidad de una convención nacional de la militancia, que estemos todos, que nos escuchemos todos, que seamos “nosotros” y no simplemente “yo”, al acompañar el planteo de una gran militante local, “juntemos la militancia, que vean los dirigentes que hacen uso y abuso de un nombre emblemático como UCR, que no podrán, que somos más, que somos la UCR”.

Tres horas de debate, tres horas de repasar formas, fondos y conductas de quienes deben olvidarse de que se les pasó el cuarto de hora, para retomar aquella lucha de un partido fuerte para democracia fuerte, de manera de entregar a nuestros hijos y nietos la herramienta imprescindible que se debe tener para cambiar la sociedad, un partido, una herramienta, LA UCR:

Uno puede repetir sus palabras casi como un rezo laico, diría don Raúl, otros podrán disentir en formas y prácticas, lo que nadie podrá, es desconocer que cuando habla “CHANGUI” Cáceres, habla la flor y nata de lo que cualquier radical de buena madera quisiera hoy gritar a todos los puntos cardinales del mapa político argentino, y cuando alguien lleva la voz de los sin voz, es porque se necesita desempolvar las banderas que fueron estandartes de gobiernos y conductas que hicieron grande este partido y este país.

 


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