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Published on junio 17th, 2018 | by concordia7

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“LA MACROECONOMÍA URDIÓ SU VENGANZA”

El economista advierte: “El populismo revive en los procesos de ajuste”. -Ignacio Fidanza-

Luis Secco tuvo un paso por la gestión macrista como director del Banco Nación durante el mandato de Carlos Melconian, pero nunca ocultó sus diferencias con el gradualismo que terminó naufragando. Es una de las voces más respetadas en el mercado donde se destaca su sensatez. Recién llegado de una conferencia en Rosario, analizó para LPO los desafíos del ajuste que se viene.

¿Cómo ves la actual situación económica?

A partir de ahora vamos a ver malos indicadores, vinculados a un salto de la tasa de inflación, veníamos hacia el 20, luego del cambio de metas y baja de tasas de fin del año pasado nos fuimos al 25 y ahora estamos yendo cerca del 30.

Además, con una economía que se va a frenar, afectada por la incertidumbre de abril y mayo y una tasa de interés mucho más alta y este aumento de la inflación que golpea al poder adquisitivo.

Vamos a tener entonces una mezcla de indicadores malos en actividad económica, malos en inflación.

Pero al mismo tiempo vemos la paradoja que Macri ahora si parece encaminarse a hacer ese ajuste que le demandaban…

Lamentablemente hay mucha gente que toma decisiones por los titulares, no son tantos los que miran los números. Por eso, lo interesante es que hasta las elecciones de octubre el que miraba los datos alertaba: cuidado que el déficit fiscal no cae, que el déficit de cuenta corriente es muy alto, el tipo de cambio se está atrasando; pero los titulares eran todos buenos.

Ahora vamos a una situación inversa: Los que miramos los números probablemente veamos que el ajuste fiscal empieza a tener un lugarcito, que el déficit de cuenta corriente cae, que el tipo de cambio ya no está tan atrasado. O sea vamos a ver una mejora de los fundamentals, pero los que miran los titulares van a decir: “Estamos peor, hay inflación mas alta, la actividad se planchó y hay tensión social en la calle”.

¿Cómo crees que impacta esta reversión del escenario en el Gobierno?

Es interesante, antes el Gobierno podía subirse a algunos indicadores positivos sobre todo desde la segunda mitad del 2016 cuando la economía empezó a salir de la recesión. Ahora no va a tener como hablar de la economía desde una posición de fuerza.

Y esto de repetir la idea que la agenda tiene que ser otra, como dijo el presidente en Marzo ante el parlamento cuando pidió hablar del rol de la mujer, el aborto, los parques nacionales, eso ya no sirve. Ahora vamos a ver un Gobierno que frente a la adversidad económica debe hablar de temas que no le son cómodos y eso va a generar tensión mediática. Las decisiones que se toman en base a los titulares ya no van a ser tan favorables.

¿Hubo un error en no ser más drástico en las medidas de arranque del Gobierno, con una mayor devaluación y ajuste?

Creo que en el debate de gradualismo o shock, la línea justa pasa por la definición de un programa económico. Lo que no conocimos no fue tanto el diagnóstico de la herencia, sino una hoja de ruta integral.

¿Por qué tienen tan mala prensa en la Argentina los planes económicos, Kirchner hacía lo mismo, decía: “Nosotros no vamos a tener un gran plan, van a ser medidas de todos los días”?

Es otra de las palabras tabú de la Argentina. Como ajuste, reformas, FMI. Los programas tienen mala prensa porque generalmente terminaron mal. Ahora el punto es que también muchas veces dijimos esta es una devaluación sin plan, que va a terminar mal. Hay que buscar un equilibrio. Lo que ocurre en la Argentina es que todo nos referencia a cosas del pasado que fueron malas. Pero en realidad todos los países tienen un programa de políticas públicas y sobre todo en materia de macroeconomía.

Ahora que hay que salir a comunicar lo que se está haciendo se nota mucho la ausencia de un programa.

Desde algunos sectores se esboza esta crítica: El Gobierno ya tiene un programa de ajuste, que es el que le impuso el FMI, pero sigue sin tener un programa de desarrollo productivo.

Yo tiendo a pensar que la macro es muy importante y no tiene sustitutos. Los problemas de la macro se resuelven con la macro. Uno dice: “la Argentina es poco competitiva”. Sí, pero lo es porque no tiene estabilidad macro y esto genera hace que tengamos, por ejemplo, un sistema tributario destinado a recaudar y no a generar mejores condiciones para la inversión de riesgo o tenemos un tipo de cambio vinculado a controlar la inflación y no el mejor para la economía. La inestabilidad macro te perfora todo.

La estabilidad macro es la condición mas necesaria para el desarrollo. Podemos discutir como pensaba el gobierno en acuerdos sectoriales para favorecer inversiones en un sector como se hizo en Vaca Muerta o cuando el jefe de Gabinete anunció como un gran programa el plan de competitividad para lo arándanos.

Claro y después surge una devaluación como la de las ultimas semanas y vuelan por el aire esos planes…

Si vos ordenas la macro, en lugar de enfocarte en ese manejo sectorial chiquito, beneficias al conjunto de la economía. No digo que no hay que pensar un modelo de desarrollo, pero hay que resolver estas cuestiones previas que van mas allá de elegir o favorecer a un sector.

¿Cree que el Gobierno subestimó la macro?

Creo que el gobierno subestimó la macro y en términos de Ortega y Gasset, la macro urdió su venganza. Fue algo así como, me dejaste ahí un costado, pensaste que ya estaba arreglada y cuando la macro no está arreglada, no lo está.

Esto yo lo decía en tiempos de los Kirchner y lamentablemente lo tengo que decir de nuevo. El profesor Olivera de la UBA solía decir: “No se arregla la macro con la policía”. Es decir, controles de precios, definición de que se importa que se exporta. Pero uno también puede decir, no se arregla macro con la micro. Por eso, el acuerdo con el Fondo emprolija un poco la política macro.

¿En estas semanas hubo muchas críticas al Central por como intervino en la corrida, las compartís?

Creo que el Banco Central debería dejar de transmitir dudas sobre como se para frente al tipo de cambio y la tasa de interés, aunque en este último caso hay más certidumbre de que estos niveles de tasa llegaron para quedarse. Donde veo más incertidumbre del Central es sobre cuales son los mecanismos para intervenir o no en el mercado de cambios. Creo que debería ser mas claro en este punto. Debería definir un camino y hacerlo siempre, o sea, no se entiende porque si un día sube 10 centavos el dólar intervenís y si al otro sube once centavos no lo haces. No se ve la regla de intervención y esto genera muchísima incertidumbre.

¿Crees que tienen una idea de que tipo de cambio quieren?

Yo no estoy tan en desacuerdo con la visión de que el Central no defina un valor y sea el mercado, pero cuando veo que interviene me revela que no le da lo mismo cualquier valor y entonces no tenemos libre flotación. Las idas y vueltas sería preferibles que no existieran.

Por otro lado, más allá de las políticas que se definan hay una discusión abierta sobre este diseño de un área económica tan fragmentada y con dos vicejefes de Gabinete opinando, que a esta altura se ve como poco eficiente ¿Cree que esto también influye en la actual inestabilidad?

Creo que influye, las cuestiones de implementación de políticas públicas siempre son importantes. En estos días se notó bien porqué muchos puntualizábamos esto como un problema. Faltó una cara visible que se pusiera al frente de la turbulencia, como quiere llamarla el gobierno, que dijera: “Está pasando esto por esto y vamos a hacer esto”. De alguna manera el que puso la cara fue el presidente Macri y expuso su capital político. No se si es eso lo que pretendía en esta definición de un gobierno sin un ministro de Economía que tuviera el control de la situación.

No siempre es bueno comprometer el capital político del presidente, se corre un riesgo cuando se apela a ese recurso.

¿Cuánto influye en la situación actual una expectativa negativa mayoritaria como hoy reflejan las encuestas y cuanto la realidad de los números?

Esa es la gran pregunta para adelante. Cuando los números no daban tan bien se había logrado dar la sensación que estábamos mejorando. Ahora los números van a mejorar en términos fiscal y monetaria y la sensación de la calle va a empeorar. Por eso es tan importante recrear la confianza.

López Murphy dijo hace poco que el problema del gradualismo es que te obliga a dar todo el tiempo buenas noticias, porque es lo que te mantiene vivo el programa, con esta idea de “esperá que ahora viene lo bueno”. Esa apelación continúa genera la fatiga en el ajuste.

¿Cómo sería está fatiga?

Los programas gradualistas, donde la convergencia inflacionaria es lenta, te pueden generar fatiga, la sociedad se cansa, surge esta idea de “¿Hasta cuando?”, que es lo que ocurrió con el tarifazo. Esta sensación de “flaco, no doy mas”. La fatiga es un riesgo y compromete la viabilidad del programa. Porque empiezan a ocurrid dos cosas: El que está en la oposición empieza a aprovechar ese cansancio y el que está en el Gobierno cada vez que quiere hacer algo mas, la tiene más complicada.

Pero entonces estamos en una situación complicada, porque en este momento el Gobierno tiene que hacer el ajuste más duro de su gestión, justo cuando la sociedad ya está fatigada…

Exacto, por eso es una situación riesgosa. La única ventaja es que tenes los dólares del Fondo, para decir “si alguno cree que no hay dólares, acá están”. Y segundo, ahora tenemos por lo menos un programa que dice por donde se va a ir moviendo el ajuste. Entonces se puede analizar, con los dólares más el cumplimiento del programa hay un camino de salida.

¿El ajuste es ineludible?

No sólo es ineludible por cómo estamos, sino porque el mundo cambio. Hoy es un mundo menos favorable para financiarte, una situación grave para las necesidades de financiamiento altas de la Argentina. Por eso, para que no sea tan duro aparece el Fondo y aporta dólares. El Fondo trata de permitir que se haga de manera más ordenada un ajuste que igual habría que hacer porque ya no tenes financiamiento.

Uno puede pensar que políticamente ir al Fondo es mucho mas costoso que hacer el ajuste por sí sólo, pero bueno, no lo hiciste cuando tenías que hacerlo y ahora no te queda más que pagar costos y con el acuerdo se minimizan un poco.

Cuando se busca algún ejemplo de ajuste “exitoso”, se suele mencionar el caso de Rajoy en España, que igual terminó liquidando su capital político. ¿Crees que es equiparable?

Creo que cada país tiene su idiosincrasia. El gran ajuste de Rajoy de la economía española no vino tanto por el lado fiscal, sino por una reforma laboral machaza, que significó que cayera el salario nominal cayera y volvió a hacer de España una economía muy competitiva, pero porque los españoles aceptaron esa tremenda baja del salario, que se vio acompañada de niveles del 25% de desocupación.

Ahora, vos tenes un punto. Rajoy lo hizo y convirtió a España en la economía europea que más rápido crece, pero se quedó sin el poder y surgieron grupos populistas que dijeron “hay otro camino”. El populismo revive en situaciones de ajuste y esa es la gran pregunta que nos hacemos hoy. Los politólogos dicen, quédate tranquilo que viene un peronista racional, aunque yo creo que es un oximorón (risas). Pero la verdad es que no lo sabemos.

Para la sociedad da la impresión que este rebrote inflacionario es muy doloroso. Porque terminar el tercer año de gestión con más inflación de la que se recibió el Gobierno lleva a preguntarse: ¿Dónde está la ganancia de este proceso?

En efecto, creo que haber relajado la meta de inflación resultó mucho más costoso incluso de lo que esperábamos los que lo criticamos. Se cometió un error muy grave, cuyo daño ha sido inmenso.


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