EN EL DÍA DEL JUGADOR: GRACIAS GRINGO!!!

Facebook
Follow by Email
Twitter

Hoy, 14 de mayo, es el día del jugador de fútbol en mi país, es inevitable buscar en la memoria, elegir entre los propios y los «ajenos», mi alma y corazón «cuervo» no me permite racionalizar el amor, salvo claro cuando de selección hablamos. (J.M.H.)

Nadie en su sano juicio, que haya pasado los 50, y con canas de amor y pasión futbolera, puede sacar de sus retinas aquél gol a los ingleses del gran DIEGO, expresión sublime del más puro futbol de las pampas, y frente al León vencido de los ingleses que acarreaban la culpa de una guerra absurda. Dicho esto, y volviendo al mundo terrenal, el día del jugador es para quien me definió el ADN azulgrana definitivamente. HECTOR HORACIO SCOTTA el «Gringo».

Me tienen que perdonar «los matadores», «los carasucias», «los camboyanos», la «oveja» Telch, el «loco» Doval, el «lobo» Fischer, el «sapo» Villar, el «pez volador» Buttice, el «berni» Romeo, Martino, Farro, Pontoni, el «manco» Casa, Silas, la dupla «beto» Acosta «pipo» Gorosito, Albrecht, el «ratón» Ayala, Perazzo, el «bambino» Veira, y tantos otros, pero me quedo con el «GRINGO» SCOTTA.

Con un cañón en la pierna derecha, el Gringo llegó a Boedo en 1971 enamoró a los Cuervos y fue pesadilla de los rivales, con sus 140 anotaciones en 226 partidos en el Ciclón. Fue bicampeón metropolitano e invicto nacional en 1972, Su Metropolitano 1975 comenzó el 16 de febrero, con dos goles a All Boys, piedra fundamental de esta historia.


Al minuto de comenzado el partido, con este gol de tiro libre que sorprendió a Biasutto y se mete junto al palo, el gringo igualó el récord de Arsenio Erico. Esa tarde el «gringo» hizo tres en la bombonera. Como siempre, ganabamos 5 a 3.

De pronto, los 47 goles que Arsenio Erico había anotado en 1937 quedaron ligados para siempre a Scotta, hasta que el Gringo los superó, el 23 de noviembre, al anotarle tres veces a Boca, en el 5-3 de ese torneo, todo en el primer tiempo y de todos los gustos, mientras los sufría el portero e «hijo», Biasuto. Encima, convertiría 12 goles más para dejar el registro histórico de 60 goles en un año en 57 partidos, 32 por el Metropolitano y 28 en el Nacional!!!.

En su carrera profesional jugó 596 partidos y convirtió 324 goles, mas de medio gol por partido durante toda la carrera.

El record de 60 goles en 57 partidos en un año, sigue imbatible hasta hoy!!!

Scotta es el quinto goleador de la historia del equipo ‘azulgrana’ con 140 goles en 226 cotejos.

Todo lo que tiene que ver con el Ciclón me moviliza, y el corazón me late de emoción o susto. Tengo el virus del cuervito y así gozo y sufro. Mi piel tiene otro disfraz de superhéroe. Y por eso sentí felicidad con aquella camisetita que me trajeron los Reyes Magos a los 7 años, y fui feliz con aquel gol de Luciano Lele Figueroa a River, en la final de 1972. Y lloré desconsoladamente con ese penal que Enrique Salvador Chazarreta marró en esa misma final. Y el corazón me hacía ‘tutún tutún’, pero más noblemente cuando en esas tardes de radio un cronista de campo le decía al relator: “Atento, Yiyo… ¡gol de San Lorenzoooo… Y me enaltecía cuando en el picado del campito en frente de mi casa, un pibe soñaba con ser Enzo Ferrero, otro el Beto Alonso y yo el Ratón Ayala, el «gringo» Scotta.

Como suelo decir, que el dios fútbol me juzgue en el juicio final de un estadio. Me hago cargo. Y como diría un terapeuta “conectate con el pibe que fuiste”. Conectarse con aquel niño es resucitar sueños, utopías, curiosidad, la inocencia que perdimos.
Aflojar el ceño fruncido y tenso de responder a todo y seguir por el sendero de una vida gris, sin riesgos.

En ese capítulo de vuelo directo con ese pibe sanjosino, está ese recuerdo mágico de abrazarme a mi viejo y decirle: ¡Papi… gol de Scotta!!!

Facebook
Follow by Email
Twitter