EDITORIAL

Published on marzo 22nd, 2018 | by concordia7

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CUANDO NADIE NOS SALVABA, YO MIRABA AL “LOCO”

Quien escribe estas línes, a modo de recuerdos, deja constancia de su fanatismo por el buen futbol, por los “locos” de la gambeta, ser “cuervo”, pero haberle pedido a un quemero la salvación. (J.M.H.)

Cada uno recuerda a sus ídolos desde hechos, anécdotas y frases subjetivas. Yo por ejemplo, recuerdo al “gringo” Scotta por hacer 62 goles en un año para mi ciclón, con 3 goles a Boca en la bombonera para hacer 5 y ganar comodo (cuando no!!!).

Al “loco, hueso” René, lo recuerdo como aquel único capáz de salvarnos cuando la hecatombe del mundial 74, le pedía una locura mas que nos permitiera empatar aunque mas no sea, se jugó todo en aquel mundial, no fue acompañado, era el solitario loco buscando salvar a una banda de “cuerdos” que solo buscaban ser vendidos a Europa.

Houseman representó todo lo que el fútbol argentino tiene de distinto al resto. El estilo de barrio en la sangre, la picardía, la necesidad de divertirse para sentir que las cosas estaban en orden y lugar. Las ganas de jugar bien.

‘Hablar de Houseman es hablar de la locura en su estado natural, el puntero derecho que hacía de cada intervención una fiesta: flaco, divertido, imprevisible. Todo eso y mucho más en un solo envase pequeño’, dijo algún escritor.

A Houseman se lo considera como uno de los mejores extremos derechos de la historia de ese fútbol, junto a Corbatta, quien se puso la del ‘Poderoso’ Deportivo Independiente Medellín. Se dice que a Houseman Menotti lo describió como “una mezcla de Maradona y Garrincha”, mientras que Babington le señaló como “el jugador más talentoso de todos”. A esta colección de elogios se sumó el que recibió del ‘Gitano’ Miguel Ángel Juárez: “Para mí nunca existió un jugador del estilo de Houseman. Pelé, con todo su talento, no es capaz de inventar en velocidad como René. Es el único que gambetea en el aire, sin tocar el piso. Aún admirando a Pelé, René es más dotado, más loco, más genial, más inventor con la pelota”. No se trata de un jugador cualquiera, se trata de un jugador de élite mundial, un verdadero artista.

Aún así, no es simplemente esto lo que se puede recordar al nombrar al ‘Loco’ Houseman, quien es parte de la historia del fútbol grande de Argentina por haber conformado el grupo de los 23 hombres que dieron a Argentina el mundial de 1978 y también por haber sido parte del plantel que ha dado el único torneo argentino al ‘Globo’ de Parque Patricios en 1973.

La poesía se recita de esta manera: Roganti, Chabay, Buglione, Basile, Carrascosa, Brindisi, Russo, Babington, el ‘Loco’ Houseman, Avallay y Larrosa. Es el equipo de Huracán que tiene un lugar especial para el hincha junto al de los ángeles de Cappa.

A los jugadores se los condena por dedicarse a la vida bohemia, por dedicarse a sus amistades, a la bebida y la fiesta. Eso condenó al ‘Tino’, a ‘Dinho’, al ‘Pelusa’, al ‘Burrito’. Pero la historia del ‘Loco’ nos recuerda ese valor del juego, o para decirlo de otra manera, ese amateurismo que se cuela en los pasillos de los clubes profesionales.

En nombre del buen pie, de ese futbol que arranca en los mostradores de bares en extinción, de ese estilo que deja a los marcadores enredados con la raya de costado mientras saltás buscando el fondo, este cuervo de ley te quiere agradecer a vos “loco” quemero de ley también, enseñarme que la gambeta es casi mas importante que el mismo gol, si sirve para que la popular se parta las manos en nombre de la invención en velocidad con forma de engaño.

Chau RENÉ!!!


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