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Published on abril 16th, 2013 | by concordia7

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CUANDO LA MAGIA VOLABA

Esto diría la fría crónica si no fuera porque su “majestad” cambió la historia del basquet en los últimos 40 años. Cuando se hace tal afirmación, solo valen los números.

Está considerado por la mayoría de aficionados y especialistas como el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos. Se retiró definitivamente en 2003, tras haberlo hecho en dos ocasiones anteriores, en 1993 y 1999.

Ganó seis anillos con Chicago Bulls, promediando 30,1 puntos por partido en toda su carrera, el mayor promedio en la historia de la liga. Además, también ganó 10 títulos de máximo anotador, 5 MVP de la temporada, 6 MVP de las Finales, nombrado en el mejor quinteto de la NBA en diez ocasiones, en el defensivo nueve veces, líder en robos de balón durante tres años y un premio al mejor defensor de la temporada.

Desde 1983, ha aparecido en la portada de la prestigiosa revista deportiva Sports Illustrated en 50 ocasiones, todo un récord, además de ser nombrado “Deportista del Año” en 1991. Fue nombrado “mejor atleta del siglo XX” por ESPN y segundo tras Babe Ruth por Associated Press.

Michael, hijo de James y Deloris Jordan, nació en Brooklyn, Nueva York. Su familia se mudó a Wilmington , Carolina del Norte, cuando él era joven y con sus cuatro hermanos, Jordan fue a la Ogden Elementary School, y más tarde a Trask Junior High School. Posteriormente asistió al Instituto Emsley A. Laney, donde, debido a sus impresionantes condiciones atléticas, jugó al baloncesto, béisbol  y fútbol americano. Sin embargo, fue apartado del equipo de baloncesto en su segundo año debido a que para su altura (1,80 metros) estaba supuestamente subdesarrollado. Al verano siguiente, Jordan creció 10 centímetros y se entrenó rigurosamente. En su año senior en Laney High, promedió un triple-doble: 29,2 puntos, 11,6 rebotes y 10,1 asistencias, y fue seleccionado en el McDonald’s All-American Team.

Universidad

Jordan recibió una beca para jugar al baloncesto en la Universidad de North Carolina, donde se especializó en geografía. En su primer año fue entrenado por el mítico Dean Smith, y fue nombrado el mejor jugador de primer año de la temporada (ACC Freshman of the Year), promediando 13,4 puntos por partido con un 53,4% en tiros de campo. Por entonces, Jordan era prácticamente un jugador dominante en la pista aunque, aun así, los Tar Heels no estaban liderados por él, sino por James Worthy, futuro integrante del Salón de la Fama. En la final de la NCAA de 1982 ante Georgetown Hoyas, Jordan dio la victoria a los Tar Heels con una canasta de dos puntos en suspensión a escasos segundos del final para llevarse el campeonato, el primer éxito en su impecable carrera profesional. En el equipo rival se encontraba el pívot Patrick Ewing, futuro jugador de New York Knicks que asistiría, aunque en distinto bando, noches mágicas en el Madison Square Garden. Tras ganar el premio al mejor jugador universitario del año (Naismith College Player of the Year) y el Premio John R. Wooden en 1984, abandonó la universidad para presentarse al Draft de ese mismo año. Houston Rockets, y sobre todo Portland Trail Blazers, que eligieron a Hakeem Olajuwon y Sam Bowie respectivamente, dejaron pasar la oportunidad de incorporar en sus filas a uno de los mejores deportistas de la historia, al llevarse Chicago Bulls el gato al agua. Jordan regresaría en 1986 a la universidad para graduarse definitivamente.

Carrera profesional
Primeros años

Jordan fue un éxito y una sensación inmediata siendo tan sólo un novato, año en el que promedió 28,2 puntos por partido con un porcentaje en tiros de campo de 51,5. Rápidamente se convirtió en uno de los jugadores favoritos del público dado su juego espectacular y ofensivo en la pista. Jordan disputó el All-Star Game desde el quinteto inicial en su primer año en la NBA gracias a los votos del público. Esa temporada también se llevaría el Rookie del Año, batiendo además el récord de más puntos en un partido por un rookie en la historia de la franquicia, con 49 ante los Detroit Pistons de Isiah Thomas. Los Bulls finalizaron la temporada con un récord de 38-44, perdiendo en primera ronda de los playoffs ante Milwaukee Bucks en cuatro partidos.

En su segunda temporada, Jordan debió ausentarse debido a una lesión en el pie. Sin embargo, a pesar de la baja de Jordan, los Bulls terminaron la campaña con un 30-52, y fueron eliminados por Boston Celtics en primera ronda por 3-0. Jordan se recuperó a tiempo para jugar la postemporada, a pesar de no poder evitar la eliminación de su equipo ante la máquina imparable que eran los Celtics de Larry Bird. Aun así, el segundo partido entró en la historia de la NBA debido a la soberana actuación individual de Michael Jordan, que se convirtió en el jugador que más puntos ha anotado en un partido de playoffs, con 63. Tras el partido, que se decidió en la prórroga, las palabras de Larry Bird no podían resumir mejor el increíble partido realizado por Jordan: «he visto a Dios disfrazado de jugador de baloncesto».

A la temporada siguiente, ya recuperado totalmente de su lesión, consiguió uno de los promedios anotadores más altos de la historia de la NBA, con 37,1 por partido, siendo el único jugador aparte de Wilt Chamberlain en anotar más de 3000 puntos en una sola temporada. A pesar de sus grandes números, Magic Johnson le arrebató el MVP de forma clara por 733 puntos frente a los 449 de Jordan. Los Bulls ganaron 40 partidos y se colaron en playoffs por tercer año consecutivo. Sin embargo, de nuevo fueron barridos por los Celtics.

Frenado por los Bad Boys

Tuvo otra excelente temporada en la 1987-88 promediando 35 puntos con 53,5% en tiro, ganando por fin su primer MVP de la temporada. Además de ello, también recibió el premio al Mejor Defensor, una rareza para un jugador de perímetro, con un promedio de 1,6 tapones y 3,16 robos de balón. Los Bulls finalizaron 50-32 y Jordan superó por primera vez en su carrera la primera ronda de los playoffs al eliminar a Cleveland Cavaliers en cinco partidos. Sin embargo, serían eliminados en las semifinales de conferencia ante los experimentados Detroit Pistons liderados por Isiah Thomas y su grupo de Bad Boys.

En la temporada 1988-89, Jordan promedió 32,5 puntos por partido (53,8% en tiros de campo) y los Bulls alcanzaron las 47 victorias. En playoffs avanzaron hasta las finales de la Conferencia Este dejando a Cavaliers y Knicks en el camino. En la serie ante los Cavs, cabe destacar la mítica canasta en la bocina de Jordan ante Craig Ehlo denominada “El Tiro” (The Shot). Con este tiro se decidió la eliminatoria. Sin embargo, una vez más los Pistons se cruzarían en el camino de los Bulls, esta vez eliminándoles en seis partidos utilizando las Jordan Rules, una estrategia defensiva que consistía en dobles e incluso triples defensas ante el escolta cada vez que tocaba el balón. Esta táctica inventada por Chuck Daly sería re-utilizada por los Knicks de los 90.

Los Bulls de la temporada 1989-90 eran un equipo en crecimiento. Liderados por Jordan y por nuevos y jóvenes jugadores como Scottie Pippen y Horace Grant, se convirtieron en un equipo más peligroso y cohesivo bajo la dirección del entrenador Phil Jackson. Jordan promediaría 33,6 puntos por noche (52,6%) liderando a los Bulls a un récord de 55-27. Dejando en ruta a Philadelphia 76ers, llegarían una temporada más a las finales de conferencia y por tercera vez consecutiva los Pistons le apartarían de la gloria. Detroit ganó su segundo anillo seguido y las dudas acerca de si los Bulls podrían batirlos alguna vez estaban presentes en todo Estados Unidos. Chicago entró en la temporada 1990-91 preguntándose si podría formar finalmente un equipo capaz de ganar un campeonato.

Primer three-peat

Ya en la temporada 1990-91, Jordan estaba más motivado que nunca después de la eliminación ante los Pistons. Ese año ganó su segundo MVP con un promedio de 31,5 puntos, 6,0 rebotes y 5,5 asistencias por partido en la temporada. Los Bulls finalizaron en primer lugar por primera vez en 16 años y consiguieron el récord de la franquicia ganando 61 partidos. Con Scottie Pippen jugando como si de un All-Star se tratase, los Bulls se elevaron a otro nivel. En las dos primeras rondas de playoffs eliminaron a New York Knicks y Philadelphia 76ers, llegando a la final de conferencia con los Pistons de nuevo esperándolos. Sin embargo, Chicago ya jugaba como un equipo y Jordan estaba rodeado de grandes jugadores. Jordan hizo mejores a sus compañeros e incluso las Jordan Rules fueron inútiles. Los Bulls sorprendentemente barrieron a los Pistons. Al final del cuarto y último encuentro, Thomas condujo a sus compañeros al túnel de vestuarios cuando aún no había sonado la bocina que dictaba el final del partido, renunciando así a los apretones de manos que se acostumbra al final de los encuentros.

En las Finales de la NBA se encontrarían a Los Ángeles Lakers de Magic Johnson. Ganaron en cinco partidos y finalizaron los playoffs con un excelente 15-2. Cabe destacar una jugada que aún sigue en la memoria de los aficionados a la NBA, no es otro que el rectificado en el aire de Jordan cambiándose el balón de mano para anotar una mítica canasta ante una zona poblada de jugadores de los Lakers. Michael Jordan ganó su primer MVP de las Finales y lloró sosteniendo el trofeo de campeón.

Jordan y los Bulls continuaron su dominio en la temporada 1991-92, estableciendo otro nuevo récord de la franquicia al ganar 67 partidos y perder tan sólo 15. Jordan ganó su tercer MVP (segundo consecutivo) con promedios de 30,1/6,4/6,1. Tras ganar a los Knicks en siete duros encuentros en la segunda ronda de playoffs y a los Cavs en seis en las Finales de Conferencia, los Bulls se plantaron de nuevo en las Finales de la NBA. Esta vez el rival se trataba de Portland Trail Blazers, liderados por Clyde Drexler. Los medios de comunicación, esperando recrear una rivalidad del tipo Magic-Bird con Jordan-Drexler, comparó a ambos jugadores en todo momento en las promociones previas a las finales. En el primer encuentro, Jordan finalizó la primera mitad con 35 puntos y terminó el partido con 39. En la primera parte, anotó seis triples, memorable el último, encogiéndose de hombros y mirando a su banquillo como diciendo: “no puedo contenerme a mi mismo”. Momento especial también el del sexto partido de aquella final en la que los Bulls perdían por 15 puntos al iniciar al último periodo, parecía que todo se decidiría en un séptimo y definitivo juego pero; los Bulls resolvieron el juego y ganarían el anillo en seis partidos con un enorme Jordan promediando 35,8 puntos, 4,8 rebotes y 6,5 asistencias, siendo nombrado MVP de las Finales por segunda vez. Drexler terminó con unos nada desdeñables 24,8 puntos, 7,5 rebotes y 5,3 asistencias por partido.

En la temporada 1992-93, a pesar de sus números: 32,6-6,7-5,5, no pudo llevarse su tercer MVP consecutivo, que fue a parar a las manos de su amigo Charles Barkley. Esto sólo hizo motivar más a Michael, que se encontraría con Barkley y sus Phoenix Suns en las Finales de la NBA. No con facilidad, los Bulls lograrían su primer “three-peat” (tres anillos consecutivos) en seis duros encuentros, éste último gracias a un tiro de John Paxson a pase de Horace Grant que daba la victoria a Chicago y un tapón en el último segundo de Grant a Kevin Johnson. Jordan promedió 41 puntos en las Finales, ganando el MVP de las mismas, un hecho histórico, ya que nadie en la historia de la NBA ha ganado dicho premio en tres ocasiones consecutivas hasta Shaquille O’Neal (2000 a 2002 con L.A. Lakers).
Primera retirada

El 6 de octubre de 1993, Michael Jordan anunció que se retiraba del baloncesto, alegando que ya no disfrutaba jugar como antes. Además, la muerte de su padre en julio influyó mucho en su decisión. James Jordan fue asesinado el 23 de julio de 1993 en un área de descanso de una carretera en Lumberton, North Carolina, por Daniel Green y Larry Martin Demery, quienes posteriormente serían condenados a cadena perpetua. Tras el asesinato, los delincuentes robaron además el Lexus que Michael había regalado a su padre, valorado en 40.000 dólares. Jordan crearía un club Boys & Girls en Chicago dedicado a su padre, llamado James Jordan Boys & Girls Club.

Sin embargo, gente cercana a Mike revela que el jugador consideró retirarse en 1992 tras los Juegos Olímpicos de Barcelona, donde ganó la medalla de oro con el Dream Team. En cualquier caso, el anuncio de la retirada de Jordan apareció en las primeras páginas de periódicos de todo el mundo. Según Michael, la muerte de su padre le dio el giro definitivo a su decisión de abandonar el baloncesto.

Carrera en béisbol
Jordan en su etapa en Scottsdale Scorpions.

Tras su retirada del baloncesto, Jordan sorprendió al mundo del deporte firmando un contrato con Chicago White Sox, un equipo de béisbol de una liga mayor, la American League. Según Jordan el motivo de comenzar a jugar al béisbol era por una vieja promesa que hizo con su padre, recién fallecido. Jordan comenzó a entrenar en verano y el 31 de marzo de 1994 fue asignado al equipo.[30] Los White Sox era otro equipo en propiedad de Jerry Reinsdorf, el propietario de los Bulls, quién continuó honrando el contrato baloncestistico de Jordan en sus años dedicados al béisbol. Fue parte de los Chicago White Sox por el espacio de 17 partidos en las ligas mayores antes de ser bajado a las ligas menores (Birmingham Barons). La carrera de Jordan en Birmingham Barons, un equipo afiliado a los White Sox, no fue nada espectacular, y pronto decidió colgar el bate para regresar a la NBA.
“He vuelto”: Regreso a la NBA

En la temporada 1993-94, los Bulls sin Jordan obtuvieron un sorprendente récord de 55-27, siendo eliminados en segunda ronda de playoffs por New York Knicks. Pero en la 1994-95, la versión de los Bulls no era ni una sombra de lo que había sido los dos años liderados por Michael Jordan, ya que a mitad de temporada estaban luchando por un puesto en playoffs, consiguiendo finalmente una racha prodigiosa que les salvó del abismo. Esta recuperación llegó con el regreso de Jordan a la NBA, y por lo tanto, a Chicago. El 18 de marzo de 1995, Jordan anunció su vuelta al NBA por un boletín de prensa de tan sólo dos palabras: I’m back (“He vuelto”). Al día siguiente, Michael jugó el partido con el dorsal 45 (su número con los Barons), ya que su clásico 23 había sido retirado en honor a él mismo. Su debut en la temporada se produjo en Indianápolis ante Indiana Pacers, anotando 19 puntos pero sin poder evitar la derrota. Aunque llevaba un tiempo sin jugar, encajó 55 puntos a los Knicks en el Madison unos días después de su vuelta a las canchas, el 29 de marzo de 1995. Condujo a los Bulls a un récord de 9-1 en abril de ese año, llevándolos a playoffs. Chicago avanzó hasta semifinales de conferencia ante Orlando Magic, serie en la que Jordan promedió 31,5 puntos por partido, pero perdió los dos últimos balones del partido definitivo, algo a lo que nadie estaba acostumbrado, Jordan no estuvo a la altura. Los Bulls cayeron eliminados en seis partidos. Tras el primer partido de la eliminatoria, Nick Anderson declaró que “no se parecía al Michael Jordan de los viejos tiempos”. Por ello, un extra-motivado Jordan volvió a utilizar su dorsal 23 de nuevo. Mientras esta acción pudo haber sido una tentativa de recobrar su misterio y predominio, le costó una multa a la franquicia ya que no se avisó a la NBA de un cambio de dorsal. Ese verano Jordan se entrenó con más rabia que nunca, la antesala del que iba a ser uno de los mejores años de la historia de un equipo en las ligas profesionales americanas.

El segundo “three-peat”

Motivado por la eliminación ante los Magic, Jordan se entrenó intensamente para la temporada 1995-96. Los Bulls, reforzados por el especialista en rebotes Dennis Rodman, arrasaron en la temporada regular, comenzando la liga con 12 triunfos consecutivos y llegando a mitad de temporada con un balance de 41-3 para finalizar con 72-10, el mejor récord de la historia de la NBA. Jordan lideró la liga en anotación promediando 30,1 puntos por partido y ganando el MVP de la temporada y del All-Star Game. En playoffs, los Bulls tan sólo perdieron tres partidos en cuatro rondas, venciendo a Seattle SuperSonics de Gary Payton y Shawn Kemp en las Finales. En una verdadera batalla, los Bulls consiguieron de nuevo con la ayuda de Dennis Rodman el título que hacía 3 años que no ganaban. Mostraron un nivel sorprendente, con un Scottie Pippen y un Brian Williams inspirados; Jordan fue nombrado por cuarta vez MVP de las Finales, superando así a Magic Johnson.
United Center, casa de Jordan durante muchos años.

En la temporada 1996-97, a punto estuvieron de completar otra temporada más de 70 victorias, tras perder los dos últimos partidos y finalizar con un 69-13. Sin embargo, ese año Jordan fue vencido por Karl Malone en la lucha por el MVP. Chicago llegó por quinta vez a las Finales de la NBA, donde este año tocaba el Utah Jazz del dúo Karl Malone-John Stockton. La serie ante los Jazz destacó por dos de los momentos más memorables de la carrera de Michael Jordan. El primer encuentro lo ganó Chicago con un tiro en la bocina de Jordan, ante la defensa de Bryon Russell, con solo 2 segundos en el reloj, para que los Bulls se llevaran el primero de esa intensa serie. En el quinto partido, un Jordan con fiebre anotó 38 puntos para romper el empate a 2 que reinaba en la eliminatoria. Los Bulls vencieron 90-88 y después consiguieron la victoria definitiva en Chicago cerrando aquel encuentro con una memorable asistencia de Jordan para un enceste de su compañero de equipo Steve Kerr (el jugador con el mejor porcentaje en triples de la historia) (4-2); los Jazz intentarían igualar el marcador con una última jugada, pero Scottie Pippen interceptó el balón y dio una asistencia a Toni Kukoc quien cerró el encuentro con un mate. Jordan recibió, por quinta vez, el MVP de las Finales.

En la temporada 1997-98, los Bulls bajaron un poco el pistón, logrando un balance de 62-20 con Michael Jordan promediando 28,7 puntos y liderando la liga en anotación, ganando el MVP de la temporada y del All-Star, y siendo nombrado en los primeros quintetos de la temporada y en el defensivo. Por tercera vez consecutiva ganaron la Conferencia Este y se colaron en las Finales de la NBA de nuevo ante Utah Jazz, pero esta vez los Utah Jazz se quedaron con el mejor récord de la NBA, y se esperaba una seria final intensa con Karl Malone buscando revancha. Jordan mostró un nivel fuera de serie en donde los Bulls, en el tercer partido, prácticamente apabullaron a los Utah Jazz, quedando en la memoria de todos los que vivieron este encuentro la peor derrota de las finales 96 a 54. En conferencia de prensa Michael dijo: “si el rival está mal, hay que seguir atacándole”.

Tras ir venciendo 3-2 en los primeros cinco encuentros, los Bulls regresaron a Utah para disputar el sexto partido el 15 de junio de 1998. A falta de 40 segundos Chicago iba 86-83 abajo. Tras un tiempo muerto pedido por Jackson, Jordan anotó una bandeja ante varios defensores de los Jazz, colocando al equipo un punto abajo (86-85). En la nueva posesión de Utah, Malone estaba situado en el poste bajo, defendido por Rodman. Tras recibir Malone el balón, Jordan llegó por detrás, le robó el balón y calmó la posesión subiendo la pelota. Frenó el ataque sobre la línea de tres, sobre la defensa de Bryon Russell. Tras unos instantes botando pausadamente el balón, Jordan se dispuso a atacar la canasta de Utah, rápidamente perseguido por Russell, quitándoselo de encima con una finta que le mandó unos metros para atrás y resbalándose. Jordan, sin defensa alguna, lanzó y anotó la canasta que acto seguido daría la victoria y el título a Chicago. Sería su última canasta con la roja de los Bulls. El Delta Center quedó totalmente en silencio, Jordan los calló con una genialidad. Dicha jugada sería repetida insaciablemente años después, siendo una de las canastas más famosas de la historia de la NBA. Tras un triple errado desesperado de Stockton, Chicago se aseguró su segundo “three-peat”, o lo que es lo mismo, su sexto campeonato en ocho años. Siempre quedará la duda de a dónde hubiera llegado este equipo si Jordan no se hubiera retirado. Michael fue de nuevo MVP de las Finales, promediando más de 30 puntos y anotando 45 en el último partido. Los seis MVP de las Finales de Jordan es un récord en la NBA, seguido por los tres de Magic Johnson, Shaquille O’Neal y Tim Duncan.

Esta heroica actuación pareció ser el punto final perfecto para terminar su carrera. Con Phil Jackson terminando contrato, las probables bajas de Pippen (quién declaró su deseo de ser traspasado durante la temporada) y Rodman (que firmaría por los Lakers como agente libre), y el cierre patronal de la NBA (conocido como NBA lockout), llevaron a Jordan a anunciar su retirada el 13 de enero de 1999. La NBA se quedaba de nuevo coja. En su segunda rueda de prensa de retiro, rindió tributo a un policía de Chicago asesinado días atrás. luego vendrían otras vueltas, pero ya es otra historia, lo ciero es que la magia que volaba, se retiró definitivamente un 16 de abril del 2003.


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