PROVINCIAL no image

Published on julio 5th, 2018 | by concordia7

0

CAUSA ATER CON 128 PROCESADOS: LA MEGAESTAFA AL ESTADO ENTRERRIANO SE ENCAMINA A JUICIO

La megaestafa el Estado entrerriano a través de compensaciones truchas con ATER, se encamina al debate oral.

La causa tiene 128 procesados y está en una instancia previa a la elevación a juicio. La defraudación inicial se calculó en más de 46 millones de pesos; y en el expediente hay ex empleados provinciales procesados, contadores, personas físicas y empresas.

Para entender una de las investigaciones más importantes para la historia penal provincial, hay que tener presente su volumen y su complejidad. Las operatorias impositivas a través de las cuales se defraudó al Estado provincial fueron miles. Algunas de ellas fueron por montos muy importantes de dinero y otras por montos menores a 2.000 pesos.

En la causa se realizaron más de 300 indagatorias, pero como varias de las personas indagadas compensaron en más de un período, pertenecen a un estudio que compensó en nombre de más de una empresa, o simplemente se les dio una probation, las personas físicas en realidad fueron 216.

De ese número, finalmente se procesó a 128 personas físicas o jurídicas en diciembre pasado. Después se abrió el período de apelaciones a los procesamientos que cerró en marzo. Ahora se espera la decisión de la Cámara de Casación y luego estaría en condiciones de elevarse a juicio.

Compensaciones

Según establece el Código Fiscal, el procedimiento para que un proveedor del Estado cancele sus deudas con el fisco es acreditando el primero la tenencia de créditos líquidos y exigibles ante un organismo, los que una vez aprobados por la Tesorería y la Contaduría General de la provincia, serán confirmados para su compensación por impuestos a través de una resolución del Ministerio de Economía.

Durante el período investigado, esas áreas estaban a cargo de Gustavo Gioria -que renunció a poco de estallar el escándalo pero no fue imputado en la causa-; Aurelio Miraglio -el último titular de la Dirección General de Rentas (DGR)-; y Diego Valiero, el ministro de Economía de la gestión de Sergio Urribarri.

Si no se es proveedor de la provincia, el contribuyente puede comprar a terceros créditos en contra del Estado, para lo cual se hace una escritura de cesión. Esto es lo que se simuló en las compensaciones truchas de la ATER. Los contribuyentes que no eran proveedores del Estado, aparecieron de un momento a otro como titulares de créditos adquiridos a terceros, con los cuales compensaron miles de deudas impositivas.

El estallido

La maniobra se descubrió en 2014, cuando alguien de la empresa Insumos Entre Ríos fue a regularizar su situación a la oficina de Victoria y se sorprendió con que la empleada quisiera hacerle, para cancelar su deuda, un plan de pago por mucho más dinero del que su contador Gustavo Gioria -por entonces Tesorero de la provincia-, le había prometido a través de compensaciones. Sin embargo, el contribuyente accedió al plan que le ofrecía la empleada.

Por otro lado, la mujer hizo una auditoría por sus propios medios. En un momento determinado, observó que en el sistema informático Insumos Entre Ríos había cancelado sus deudas impositivas por compensaciones, lo que resultó llamativo porque la empresa no podía ser proveedora del Estado.

El círculo parecía perfecto. La maniobra comenzaba si los contribuyentes pagaban un 70 por ciento en efectivo de su deuda, dinero que serviría para abonar a proveedores acreedores del Estado provincial. A su vez, estos últimos renunciarían a sus créditos contra el Estado en favor de los contribuyentes mediante un título de cesión, con los que se compensaban los impuestos. Pero lo que sucedía realmente es que los proveedores con créditos del Estado no existían y que el dinero que los contribuyentes pagaban en efectivo, nunca ingresaba a las arcas del Estado provincial.

La palabra de los protagonistas

El actual titular del Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV), Marcelo Casaretto, era en 2014 el titular de ATER. En declaraciones realizadas al programa televisivo Cuestión de Fondo (Canal 9 Litoral) contó que “en el año 2014 se produce una situación con una empresa de insumos agrícolas de Victoria que debía impuestos y fue a pedir un plan de pagos en la oficina de ATER en la ciudad, pero luego el personal se dio cuenta que esa deuda aparecía en cero lo que resultó llamativo y al ser consultada la empresa explicó que había hecho una compensación de deuda en Paraná”.

“Era una empresa que no era proveedora del Estado por lo que a partir de ahí se consultó en Paraná si había un trámite de compensación de deuda y se empezó a deshilvanar toda la madeja”, explicó. Ante ello, dijo que al tomar conocimiento “vimos que era una operación irregular” y “rápidamente comenzamos a mirar si no había otras operaciones de carácter similar: que estaban cargadas sin resolución ministerial aprobatoria o sin expediente, y encontramos que solamente en los últimos dos años había 350 empresas con procedimientos irregulares similares”.

Ante esto, informó que “los empleados que habían actuado en este sentido fueron exonerados a partir de sumarios y en lo que hace a las empresas se las intimó para que paguen sus deudas, cosa que hicieron en efectivo o en cuotas con lo cual el Estado pudo recuperar la totalidad del dinero del fraude”.

Además destacó que “se hizo la denuncia penal que se está tramitando desde 2014 a la fecha” y consideró que “el fraude lo comete la empresa que tiene que pagar sus impuestos y consigue alguien adentro del organismo que a cambio de una suma menor le borra la deuda de manera ilegal”.

Confirmó además que “la magnitud del daño fiscal en la primer denuncia eran unos 15 millones de pesos, y se hicieron tres denuncias por tres periodos a lo largo de 10 años, que era lo no prescripto, lo cual totaliza unos 45 millones de pesos”.
En contraposición, el abogado Julio Federik indicó en Cuestión de Fondo que muchos de sus clientes “fueron efectivamente estafados porque les habían ofrecido el pago de sus impuestos a través de un sistema de compensaciones que está vigente”.

“La misma gente de Rentas les ofrecieron pagar el 70 por ciento del impuesto, en lugar de pagar el 100 por ciento, que en el caso de la mayoría de mis defendidos eran sumas importantes porque se trataba del impuesto inmobiliario de sus campos o impuestos provinciales que eran bastante abultados, pero con la condición de que fuera todo junto. Era una oferta interesante de pagar el 70 por ciento del impuesto todo junto pero dejando cancelado el impuesto inmobiliario de todo el año, por ejemplo”, describió.

Especificó que para concretar el pago “había que llevar el dinero que en algunos casos se recibía directamente y en otros casos se hacía mediante un estudio contable, que otorgaba un recibo con membrete”.

Ante esto, explicitó que “a esta gente la acusaron de haber sido partícipes de una estafa, cuando por el contrario la estafa se la hicieron a ellos porque creían que pagaban a la provincia y resulta que pagaban mal, porque ciertos señores se quedaron con la plata y simularon en los registros de la provincia –algo que se puede hacer únicamente internamente en Rentas- que se había pagado el impuesto”.

En ese contexto, reveló que “de la investigación ha surgido que antes de esa denuncia los propios auditores de Rentas ya habían detectado faltantes y estas formas irregulares de cobro, y sin embargo cuando lo señalaron a los directivos fueron cambiados de destino y los mandaron a realizar trabajos en el interior”. “Esto está denunciado pero todavía no ha sido investigado porque eran tantas las personas imputadas –unas 200 o 300- que no tenían tiempo material, por eso el Juzgado hizo primero esta investigación y se dispuso en esta primera etapa la imputación y el procesamiento de estos contribuyentes que nosotros decimos que fueron estafados”, aclaró.

Por último, reconoció que “en este proceso que ha sido largo y de varios años, muchas de las personas prefirieron pagar de vuelta y se acogieron a la probation. Todos debieron pagar con intereses el 100 por ciento del impuesto, que antes ya habían pagado el 70 por ciento a los sinvergüenzas”.


About the Author



Comments are closed.

Back to Top ↑